- Recuerda un momento en que te haya ido muy bien (estado de excelencia) y al recordarlo ve lo que viste, escucha lo que escuchaste y siente lo que sentiste.
- Vive y disfruta ese estado de excelencia ahora.
- Imagina que ese estado de excelencia tiene una forma, un color, un sonido y una sensación (por ejemplo: tiene la forma de una estrella dorada, suena como campanitas y es suave).
- Haz como si esa estrella la guardaras en tu mano, apretándola.
- Repite el ejercicio varias veces con momentos de excelencia diferentes y guárdalos en el mismo lugar.
En el futuro, cuando necesites mantenerte en un estado de excelencia bastará recordar la estrella en tu mano y este hecho automáticamente disparará el estado que deseas y lo notarás en tu cuerpo.
Y con una actitud de gratitud y esperanza, despídete de tus imágenes, sonidos y sensaciones. Cuando repitas este ejercicio puedes elegir otros lugares en tu cuerpo para guardar tus momentos de excelencia.
Recuerda repetir: ES POSIBLE, TENGO LA CAPACIDAD Y LO MEREZCO…
BENEFICIOS
Accesa fácilmente a estados de excelencia. Acelera el aprendizaje. Aumenta la creatividad. Conecta el cerebro con lo mejor que tiene dentro: posibilidades, expectativas positivas, solución a problemas. Provoca que el cerebro y el cuerpo se mantengan en una buena disposición, para dar lo mejor. Ayuda a que las respuestas que tengas hacia el medio ambiente sean firmes y hechas en plenitud de recursos. Permite disfrutar más de la vida.